LOS TRES CERDITOS Y EL LOBO
NARRADOR.- Buenos días, chicos, chicas, profes, profas y demás seres vivos asistentes. ¿Conocéis
el cuento de los tres cerditos?
Vale, vale, ya veo que sí. Pero seguro que no sabéis la verdadera historia de
sus casitas:
Pues bien, dos eran ilegales. Estaban construidas en terreno rústico protegido, así
que el lobo no era tan malo, solo estaba ejecutando la orden judicial de demolición.
Bueno, el caso es que los tres siguen viviendo en la casa de obra. Han hecho algunas
reformas: han quitado el cuarto de baño (como no lo usaban…) labran y abonan un
huerto y alguno está buscando novia.
A ver, que levante la mano los que tienen novia o novio. …Huy que pila…
Pero…. Vamos a conocerlos. Ellos son : Guarrete, Marranito y Cochinón. Adiós que
ya me voy…
MARRANITO .- (Aparece solo, saltando y cantando) Lan –larán- larita, busco marranita. Pa que sea mi esposa y hoza, hoza, hoza…
GUARRETE .- (Aparece por un lado) ¿Qué haces hermano Marrano con esa cara de enamorao que pareces un tomate pelao?
MARRANITO.- ¡ Oh imagen hermosa
Que viene a mi mente!
Preséntate pronto, que te hinque el diente.
Lan larán larato, que rico el boniato…
GUARRETE.- ¡Eh! ¡En qué quedamos? ¿Buscas amiga o llenar la barriga? No hay quien te entienda.
MARRANITO.- ¡Ay hermano Guarrete… Busco una princesa, un hada, un amor grato.. Y que tenga un huerto de boniatos.
GUARRETE.- No, si yo ya lo sabía : a comer que son dos días… Panzorra llena no tiene pena.
COCHINÓN.- (Saliendo por un extremo) ¡ Marranito, Guarrete, volando, que el lobo Jacobo ya está llegando!
GUARRETE.- No te preocupes, Cochino, que estamos en camino. Nos pondremos en el rincón a mirar por el balcón. (Se agrupan todos en un lado) ( Por el otro lado aparece el lobo)
LOBO.. Muy buenas, cerditos, mis queridos amiguitos.
COCHINÓN.- Buenos días Jacobo, ¿Ya vienes a soplar?
LOBO.- De eso ni hablar. Ya no hay respeto pa este pobre lobo. Hasta la policía acaba de ponerme el globo. Y… positivo. Multa y tres meses a la pata coja…y sin motivo. Solo he tomado zumo de uva y de manzana esta mañana.
GUARRETE.- Eres un embustero. Seguro que el zumo era clarete y la sidra “El Gaitero”.
MARRANITO.- Sí, que vas como loco. Y perdona que te diga, paisano. El otro día atropellaste a una hormiga en el tronco de un manzano.
LOBO.- ¿Qué dices? Lo único que rompí fueron mis pobres narices.
COCHINÓN.- Bueno, menos rollo, pimpollo. Sabes de sobra que nos fiamos menos de ti que de una cobra. ¿A qué has venío?
LOBO.- Vengo a proponeros un trato.
MARRANITO.- Me gusta si traes boniatos.
LOBO.- Vale. Pero mirad. La pasada luna nueva se me mojó la cueva y como tengo menos dinero que un gorila zapatero, pues había pensado si en vuestra casa me hicierais un lado.
COCHINÓN .- Huy, huy huy…¿ Vosotros creéis que nos podemos fiar?
COCHINÓN.- Escucha, escucha. Los niños dicen que no.
LOBO.- ¡Chivatos!
MARRANITO.- Me quedé sin boniatos.
GUARRETE.- ¿Y a cambio qué nos darás, valiente? ¿Alguna carrera pa hincarnos el diente?
LOBO.- Que no, Guarrete. Si tengo menos dientes que una excursión de abuelotes. Solo tengo estas dos paletitas, como el Risitas.
Me he enterado que Marranito está enamorado, pero no sabe de quien. Y yo conozco a una cerdita de bien: morena, garbosa, con un trotar que a cualquiera alegra.
COCHINÓN.- ¡Seguro, seguro que Pata Negra!
MARRANITO.- No seas racista, Cochinón. Si tiene boniatos, me llenará el corazón.
GUARRETE.- Bueno, Jacobo, nos la vas a presentar, pero si quieres quedarte, tendrás que trabajar.
LOBO.- (Aparte) Explotadores de ancianos. Mas que cerdos, marranos.
COCHINÓN.- Además, acércate al cercado, que te voy a dar un recado. (El lobo se acerca y Cochinón le da un golpetazo en los dientes) Así estamos mas seguros, abuelo; con los dientes por el suelo.
LOBO.- ¡Ay! Asesino. Esto me pasa por venir de celestino. De aquí en adelante sopita y con pajita.
¿Por qué en todos los cuentos soy el malo, Cochinón? Hay que cambiar la Constitución.
GUARRETE.- No te quejes tanto y se mas valiente, el dentista Cocodrilo te pondrá un puente.
LOBO.- Sí, y me clavará el diente.
Estoy pensando que os quedéis con vuestra casa que yo me iré a la plaza. Allí, en la plazuela veré a los niños cuando van a la escuela. Y quizás algún chiquillo me ofrezca su bocadillo. Y si marranito quiere una “mujer”, que la busque en Internet. Y si no tiene más remedio que se llegue a Juan y Medio. Y si Guarrete quiere un esclavo, que trabaje él con el rabo.
¡Ingratos, que sois unos ingratos!
MARRANITO.- Y lo peor del cuento : SIN NOVIA Y SIN BONIATOS.
F I N